Escoger despacho condiciona el resultado de un asunto. Y sin embargo la mayoría de la gente lo hace con prisa, cuando el aquí problema ya está encima, sin criterios claros para comparar.
Lo primero que conviene mirar es la especialización. Un profesional que dice abarcarlo todo rara vez domina lo específico. En Asturias el conocimiento de los juzgados y de la práctica local pesa: laboral, seguridad social, contencioso-administrativo y herencias.
El segundo punto es la claridad. Una buena primera consulta debería dejarte con tres respuestas: qué caminos existen, de cuánto tiempo dispones y qué coste tiene cada opción.
Y lo tercero, que casi nadie valora hasta que lo necesita: que te expliquen también lo que no te conviene. Un despacho que nunca desaconseja un procedimiento no está velando por tu interés.